Antes, durante y después del viaje: hay alguien de Alma Travel disponible para ti.
"Un viaje se disfruta más cuando sabes que hay alguien de tu lado."
Nuestra filosofía
El miedo más común al viajar no es a los aviones ni a los idiomas extranjeros. Es el miedo a que algo salga mal y estar solo sin saber qué hacer. En Alma Travel eliminamos ese miedo desde el primer día. Desde el momento en que confirmamos tu viaje hasta que aterrizas de vuelta en casa, tienes a alguien disponible para ti.
No un bot. No un número de teléfono que nadie contesta de madrugada. Una persona real, con nombre, que conoce tu itinerario, tus preferencias y sabe exactamente qué hacer si el vuelo se cancela, si el hotel comete un error o si simplemente necesitas que alguien te recomiende un restaurante de última hora en una ciudad desconocida.
Este nivel de acompañamiento no es un servicio extra: es la base de lo que hacemos. Viajamos para liberarnos, y eso solo es posible cuando la logística está en manos de alguien de confianza. El soporte de Alma Travel no se activa cuando algo falla: está presente todo el tiempo, silenciosamente, para que nunca tengas que pensar en él.
Tienes el contacto directo de tu asesor Alma. No un call center. Una persona que conoce tu nombre y tu viaje.
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Respuesta en menos de una hora
Durante el viaje, respondemos en menos de 60 minutos en cualquier zona horaria. Para urgencias, en tiempo real.
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Gestión de imprevistos
Vuelos cancelados, hoteles con errores, documentos olvidados: gestionamos los problemas antes de que te generen estrés.
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Asistencia local en destino
En cada destino tenemos un contacto local de confianza. Si necesitas ayuda en el terreno, hay alguien que puede llegar.
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Briefing completo antes de salir
Antes del viaje recibes un documento con todo: confirmaciones, contactos, qué hacer si algo falla, números de emergencia y recomendaciones finales.
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Seguimiento post-viaje
Cuando regresas, te contactamos para saber cómo estuvo. No para venderte el siguiente: para aprender y mejorar.
En la práctica
Así se siente en el viaje
Tres de la mañana en el aeropuerto de Frankfurt
El vuelo de conexión cancelado. Doscientas personas en fila. El teléfono suena antes de que lo uses: es Alma. Ya tenemos el nuevo vuelo, el hotel para esta noche y la confirmación de que el hotel del destino espera tu llegada al día siguiente. Tú solo tienes que ir a reclamar el equipaje.
El hotel que 'no tenía' la reserva
Llegada tardía a un hotel en Roma. El recepcionista dice que no hay registro. Mandas un mensaje a Alma. En diez minutos tienen la confirmación de reserva, el nombre del gerente y la habitación asignada. Cinco minutos después estás subiendo al cuarto.
Una recomendación de último momento en Tokyo
Son las seis de la tarde y quieres cenar algo que no sea turístico. Le escribes a tu asesor. En veinte minutos tienes el nombre de un izakaya familiar en Shinjuku que no aparece en ninguna app, la dirección en japonés para mostrársela al taxi y el nombre del dueño para que sepan que vienes de parte de Alma.